En el pasado mes
de septiembre los alumnos de 4º de ESO del IES Martínez Uribarri realizaron una
serie de entrevistas a diferentes empresarios de nuestro entorno.
De las 39
empresas, la mayoría están situadas en la capital y el resto se reparten entre
los pueblos de la provincia y otras ciudades, excepto una que se desarrolla en
Internet.
Más de la mitad
se dedica a la venta de productos o artículos y la tercera parte restante
ofrece un servicio.
En cuanto a la
relación empresario-cliente, las relaciones familiares son las que abundan, en
segundo lugar se sitúan las relaciones amistosas y en último lugar otro tipo de
relaciones, como simplemente conocidos.
Normalmente, en
Salamanca, los empresarios pensaron abrir una empresa o un negocio desde
jóvenes o al ser despedidos; otros no pensaban en montarla pero al tener su
familia una empresa, siguieron con el negocio familiar. El 80% de los
empresarios lo tenían en mente, el 20% empezaron con la empresa al ser
despedidos o al acabar los estudios.
El 40%
aproximadamente, abrió una empresa por la ocurrencia de un familiar o un amigo.
Un 30% de empresarios para obtener beneficios, un 15% por pasión por ese sector
y el otro 15% porque no había tiendas o empresas de ese tipo en su localidad.
La mayoría pone
una empresa para obtener beneficios.
Frecuentemente,
el 45% abren empresas por la influencia del padre, madre, abuelo…, el 30% porque el primer negocio fue mal y quiere
cambiar de aires y el otro 25% porque no tiene trabajo y quiere obtener
beneficios.
Hemos visto
bastantes casos donde no hay inversión para abrir la empresa (15%) y si la hay,
éstas no suelen superar los 10.000€.
La mayoría de la
gente dice que no es fácil conseguir clientes y que les costó mucho que la
gente fuera a comprar sus productos.
Por lo general,
tardan en sacar beneficios, ese tiempo suele ser entre un mes como mínimo y
como máximo entre seis meses y un año.
Todos los
empresarios son autónomos. En cuanto a las franquicias, hay pocos que se
decantan por ellas. La gran mayoría de los empresarios trabajan en locales, y
solo unos pocos en casa. Debido a que son PYMEs la cantidad de empleados gira
en torno a 1 o 2, y solo en algunos casos supera este número. La mayor parte de
los empresarios son conocidos aunque a pequeña escala, se suelen dar a conocer
de boca en boca y a través de publicidad.
Respecto a la
parte de la encuesta sobre la rentabilidad, la mayoría de los empresarios
entrevistados han respondido que su empresa les proporciona beneficios, pero un
67% ha afirmado que no se encuentra en crecimiento. Un 87% ha notado
considerablemente la crisis en sus ganancias mensuales y, el 92 % no se ha planteado
cerrarla.
La mayor parte de
los empresarios encuestados, más concretamente un 38,5%, creen que su día a día
es cansado y muy ocupado. Un 23% piensan que es muy estresante, un 15,4% afirman
que es tranquilo y finalmente un 23,1% opinan que es normal.
A la mayoría de
los empresarios sí que le gusta su trabajo y no lo cambiarían por otro en el
que no fueran su propio jefe.
Casi todos los empresarios no poseen
horarios fijos por lo que dedican mucho tiempo a su negocio.
La mayoría piensan que para ser un buen
empresario hay que tratar bien a los clientes, trabajar y preocuparte por el
negocio y dar lo mejor de si.

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